ASANA 36 Buscando el Silencio (Yonimudra)

febrero 18, 2010

La asana Yonimudra es una postura que se utiliza para lograr aislarnos del entorno que nos rodea al bloquear u obstruir las señales que nos llegan a dos de los órganos de los sentidos mas importantes que son la vista y el oído.

Mediante dicha postura forzamos un silencio ya que impedimos la visión así como escuchar los diversos sonidos.

Para realizarla adoptamos una postura cómoda y relajada. Podemos realizarla en cualquier lugar o momento del día.

Posteriormente utilizamos los dedos pulgares para oprimir la parte del pabellón auricular conocida como “trago” con lo cual obstruimos el conducto auditivo externo. Esto se debe hacer de manera muy delicada y con la adecuada presión para evitar lastimarnos al ser tan sensible dicho órgano.

La idea no es introducir nuestro dedo en el conducto, sino obstruirlo con la pequeña protuberancia cartilaginosa que esta en el exterior del oído presionando ligeramente sobre ella.

Una vez que se logra obstruir el conducto auditivo externo se produce un gran silencio y se comienzan a escuchar diversos sonidos internos que pueden variar desde chirridos, zumbidos e incluso ronroneos como los de un motor lejano. Algunas notas refieren hasta 15 sonidos diferentes.

Estos sonidos internos se atenuaran en la misma medida en que pacificamos nuestra mente.

Luego con los dedos índice y medio nos cubrimos los ojos hasta lograr la oscuridad.

Mientras que con el anular obstruimos de manera alterna las fosas nasales y con el meñique nos cerramos la boca, aunque se hace mas como armonía ya que este dedo es muy pequeño como para obstruir la cavidad bucal.

Entre los beneficios que aporta dicha asana se encuentra el hecho de lograr alcanzar un vacío o silencio de manera forzada al obstruir la visión y el oído.

Esto ejerce una enorme influencia antiestrés y de pacificación interior al aislarnos del ruido externo y de la luz.

Podemos permanecer en dicha postura varios minutos

ASANA 35 Loto Perfecto

diciembre 18, 2009

La postura del Loto perfecto es una típica postura de estiramiento y relajación.

Es además una de las posturas más conocidas del Hatha Yoga, e incluso del yoga en si, debido a que dicha postura o asana es muy utilizada para la práctica de la meditación profunda, así como para practicar el control de la respiración o Pranayama.

La asana de Loto perfecto es una postura de nivel avanzado, por lo que debemos primero alcanzar el debido grado de flexibilización y de armonía, tanto física como mental, mediante asanas menos complejas.

Para realizar el loto perfecto debemos partir desde la postura de semiloto.

De este modo nuestros músculos van alcanzando un grado adecuado de estiramiento antes de adoptar el loto perfecto.

Realizamos varias repeticiones en semiloto, tanto con la pierna izquierda como con la derecha.

Luego de cada repetición estiramos nuestras piernas de modo que queden extendidas hacia delante para relajar nuestros músculos.

Adoptamos la postura de colocar nuestra frente sobre la rodilla flexionada.

Luego de realizar varias repeticiones de semiloto tomamos con nuestras manos la pierna que esta debajo y la pasamos sobre la rodilla que esta arriba obteniendo las piernas cruzadas.

Este cruce de piernas aumentara de manera extrema la tensión sobre las rodillas y sobre los ligamentos de los tobillos, por tal motivo se debe alcanzar previamente la debida flexibilización y armonía tanto física como metal.

Permanecemos en dicha postura entre 30 y 40 segundos.

A medida que aumentemos la flexibilidad permaneceremos más tiempo.

Entre los aportes que brinda esta asana esta el evidente efecto sobre las rodillas, tobillos y tendones del pie.

Se produce además una extrema compresión en el área de las piernas con la consiguiente reducción del flujo sanguíneo en dicha zona, lo cual favorece el drenaje de los fluidos que allí se encuentran.

Se comprimen importantes ramificaciones nerviosas con lo cual se logra un efecto antistress y de posterior relajación al finalizar la postura.

Esta postura es utilizada para practicar la meditación profunda así como practicar diversas técnicas de control de la respiración.

A medida que perfeccionemos dicha asana podemos adoptar diversas posturas con las manos, llamadas mudras, cada una de las cuales implica un efecto diferente sobre nuestro sistema energético y mental.

Sobre los diversos Mudras y sus aplicaciones tratare en otras publicaciones.

Inicialmente tan solo es necesario colocar nuestras manos de manera relajada y suave hasta tanto alcancemos un grado tal de flexibilización y de armonía que nos permita avanzar un paso mas en la evolución de dicha postura.

ASANA 34 Postura de Cabeza (Sirshasana)

noviembre 19, 2009

La postura de cabeza o Sirshasana es considerada la reina de todas las asanas en la práctica del Hatha Yoga debido a la enorme cantidad de beneficios que aporta tanto en lo físico como en lo mental.

Esta postura es de nivel avanzado y aporta por si sola mas del 95% del efecto de todas las demás asanas en su conjunto.

Al ejecutarse en una postura invertida del cuerpo se logra una fuerte estimulación de la parte superior del cuerpo, así como del cerebro, aumentando grandemente el flujo sanguíneo hacia la zona superior de este, a la vez que se drena la parte inferior.

Del mismo modo se ejerce una enorme influencia sobre la zona cervical y del cuello, así como sobre la columna vertebral.

Al ser de nivel avanzado se requiere que nuestro cuerpo se haya flexibilizado y armonizado lo suficiente mediante la realización de asanas más simples con lo cual evitamos lesionarnos.

Para realizar la asana de la postura de cabeza o sirshasana colocamos sobre una superficie liza y dura un material acolchado, ya sea una esterilla o una simple toalla gruesa.

El objetivo de este material acolchado es evitar colocar nuestro cráneo directamente sobre la superficie lisa y dura.

Una vez extendida la esterilla o toalla, nos colocamos de rodillas sobre ella y apoyamos nuestras manos entrelazadas una con otra sobre dicha esterilla y hacia nuestro frente

Inclinamos nuestro cuerpo hacia delante y relajamos nuestra mente y nuestro cuerpo a la vez que calmamos nuestra respiración

Apoyamos nuestras rodillas sobre la superficie acolchada y las utilizamos como punto de apoyo para nuestro cuerpo

A continuación colocamos nuestra frente sobre la superficie acolchada utilizando nuestras manos entrelazadas como soporte y apoyo para nuestra cabeza.

Este punto será el que sostenga nuestro cuerpo en la postura invertida con la ayuda de los antebrazos

Mantenemos nuestras rodillas firmes sobre el piso y las piernas estiradas y relajadas

Seguidamente apoyamos el peso de nuestro cuerpo sobre las manos entrelazadas, los antebrazos y la cabeza mientras que con nuestra cintura vamos creando un arco cada vez mayor mientras retrocedemos nuestros pies hacia atrás tal como si camináramos.

A medida que vamos avanzando con los pies hacia atrás vamos dejando que nuestro cuerpo se apoye cada vez más sobre nuestra parte superior.

A continuación comenzamos a avanzar hacia delante pero manteniendo la espalda y la cintura rígida, de modo que esta se eleve cada vez mas a medida que acercamos nuestros pies hacia delante.

Mantenemos, del mismo modo, ambas piernas lo mas rígida posible y sin flexionar.

De este modo el punto de apoyo de nuestro cuerpo o centro de gravedad va pasando poco a poco hacia nuestras manos, antebrazos y cabeza.

Nuestra espalda se va poniendo cada vez más recta e invertida. Este avance debe hacerse despacio y tomando conciencia sobre como nuestro cuerpo va redistribuyendo su centro de gravedad.

Una vez colocada nuestra espalda de forma recta y soportando su peso sobre nuestras manos, antebrazos y cabeza, podemos levantar nuestros pies del suelo en un estado de perfecto equilibrio.

Inicialmente vamos elevando nuestros pies con las rodillas flexionadas y una vez adoptada la línea vertical permanecemos unos segundos en dicha postura hasta alcanzar el adecuado equilibrio.

En esta postura todo el peso de nuestro cuerpo esta soportado sobre las manos entrelazadas, los antebrazos y la cabeza, específicamente sobre la zona central del cráneo.

De ahí la importancia de tener una superficie acolchada debajo como soporte para nuestra cabeza.

Una vez alcanzado el equilibrio vamos muy lentamente elevando nuestros pies hacia arriba de modo tal que logremos invertir nuestro cuerpo y mantenerlo lo mas recto posible y en perfecto estado de equilibrio.

La espalda se mantiene recta y el peso del cuerpo no se apoya sobre el cuello, sino sobre las manos, antebrazos y la parte central del cráneo.

Permanecemos en dicha postura entre 20 y 30 segundos, aunque mientras más tiempo permanezcamos en ello mayores serán los beneficios.

Los aportes de esta asana son muy variados y disímiles.

El simple hecho de adoptar una postura invertida hace que nuestro cuerpo se vea forzado a reestructurarse, al igual que lo hará nuestra mente.

Con esta postura logramos que la sangre irrigue la parte superior de nuestro cuerpo, con el consiguiente beneficio para nuestro cerebro al recibir mas oxigeno e irrigación sanguínea, lo cual es muy beneficioso para aliviar el estrés, la migraña y los dolores de cabeza.

La zona cervical recibe una enorme influencia debido a que soporta una enorme presión durante la adopción de la postura, así como durante todo el tiempo que permanecemos invertidos.

La espina dorsal recibe el peso del cuerpo de modo invertido y contrario al que recibe durante toda nuestra actividad bípeda.

El desarrollo del equilibrio es enorme, al igual que los efectos sobre el control de nuestro cuerpo y la armonización de nuestra mente.

Al estar en una postura invertida los fluidos de nuestras piernas son drenados con el consiguiente beneficio para aliviar el estrés, las varices y demás problemas asociados al hecho de estar mucho tiempo parados y soportando nuestro peso con nuestros pies.

Para desmontar la postura primero flexionamos nuestras rodillas y luego muy suavemente realizamos el movimiento inverso al que hicimos para armar esta asana.

Debido a los múltiples y variados beneficios que aporta dicha asana es conocida como la Reina de todas las asanas.

ASANA 33 Cabeza sobre rodilla en Semiloto (Padmasana)

octubre 10, 2009

Semiloto Padmasana 04 cabeza sobre rodilla

La postura de Cabezas sobre rodillas en posición de Semiloto o Padmasana es una típica asana de estiramiento y relajacion.

En esta postura se realiza un extremo esfuerzo de estiramiento sobre los músculos de los muslos, los glúteos y la espalda, así como sobre las rodillas.

Esta asana es considerada de nivel avanzado por lo que requiere que antes hayamos adquirido la debida elasticidad y armonía mediante las posturas previas que ya he publicado.

Como su nombre lo indica la asana de colocar las cabeza y mas explícitamente la frente sobre las rodillas en postura de semiloto, se deriva y a su vez es continuación de la postura de Semiloto, la cual es el tema del post anterior.

Semiloto Padmasana 03

Por tal motivo adoptamos primero la postura de semiloto

A continuación doblamos nuestro tronco hacia delante de modo que toquemos con nuestra frente la rodilla de la pierna flexionada.

Para ayudarnos utilizamos ambas manos abrazando el pie que se encuentra por debajo de la rodilla flexionada y de esta forma realizamos palanca y punto de apoyo para poder doblarnos hacia delante.

Semiloto Padmasana 04 cabeza sobre rodilla

Nos inclinamos lentamente sosteniendo con firmeza el pie entre las manos hasta descansar nuestra frente sobre la rodilla.

Permanecemos en dicha postura entre 10 y 20 segundos.

Luego repetimos todo el proceso pero adoptando el semiloto con la pierna contraria a fin de mantener la armonía y la simetría en nuestro cuerpo.

Entre los beneficios que aporta dicha asana esta el enorme estiramiento en la zona de los muslos, los glúteos y la espalda.

Se ejerce además una extrema presión y estiramiento de nuestras rodillas a la ves que desarrollamos ampliamente la relajación de nuestro cuerpo.

Debido a que en nuestras rodillas se encuentra una zona de acumulación de estrés, su compresión nos ayuda a disiparlo a la vez que fortalecemos nuestras rodillas.

Lograr esta Asana puede llevarnos un largo tiempo de práctica, pues es necesario ir avanzando poco a poco en dicho estiramiento, a la vez que vamos relajando cada músculo y cada parte de nuestro cuerpo.

Es recomendable no forzar la postura, como ninguna otra postura de Yoga tampoco debe forzarse pues podríamos sufrir lesiones tanto musculares como en nuestras rodillas.

Por el contrario solo logrando la debida relajación en nuestros músculos de los muslos, glúteos y espalda es que podemos realizar dicha asana de modo natural y fluido. Tal como si cerrásemos y abrieses las manos. Asi ha de ser, de modo natural y fluido. En Paz

Debemos siempre tener presente que el Yoga se practica para armonizar nuestro cuerpo de ahí que debemos establecer la adecuada comunicación entre nuestra mente y nuestro cuerpo.

Y esto se debe hacer de una manera muy pausada, con avances suaves para que nuestro cuerpo vaya reaccionando y reacondicionándose de la manera adecuada para lograr esto y otras asanas del Yoga.

Debemos realizar estas asanas del mismo modo que en la técnica Bonsái se logra dar forma a un árbol sin que este se quiebre y se lesione. De este mismo modo debemos proceder con nuestro cuerpo.

ASANA 32 Postura de Semiloto

septiembre 18, 2009

Semiloto Padmasana 03

La asana Semiloto, como su nombre lo indica es una postura en la que se realiza de modo parcial o incompleto la asana Padmasana o loto perfecto, entre otras.

Esta postura, de semiloto, es una asana de estiramiento, en la que se lleva a cabo una gran influencia sobre los músculos de los muslos, así como en la zona de la rodilla y en la parte de las caderas.

Esta asana nos prepara para la realización de la postura completa o Padmasana, la cual es una de las posturas mas conocidas del Yoga, al extremo de que prácticamente se asocia la practica del Yoga a dicha imagen.

Semiloto Padmasana 01

Para realizar la postura semiloto nos sentamos sobre una superficie lisa y limpia, con una pierna doblada y la otra estirada.

En este caso estiramos la pierna que vamos a colocar sobre el muslo contrario.

Como pueden apreciar en la foto una mano esta apoyada sobre la rodilla doblada con el objetivo de mantener una postura de equilibrio, con la otra mano agarramos el pie estirado, manteniendo en todo momento la espalda en una postura lo mas recta posible.

Debido a que nuestros pies se apoyaran de manera plana sobre el piso , se utiliza debajo una toalla o superficie acolchada.

Semiloto Padmasana 02

Seguidamente doblamos la pierna estirada, mientras la levantamos a la altura de la rodilla contraria.

Utilizamos ambas manos para, de manera firme y segura, colocar nuestro pie sobre el muslo contrario.

Debemos llevar el pie hacia atrás lo más que podamos para así lograr un mayor efecto de estiramiento. Aunque sin forzar la postura, pues mientras no se logra un alto grado de elasticidad en los músculos de las piernas y los muslos, debemos ir avanzando de poco a poco para evitar lesiones.

Es muy importante siempre tener presente que el Yoga se practica para lograr la armonía y el debido balance y equilibrio tanto físico como mental. No se practica para ganar competencias estilo deporte, ni para demostrar hasta donde nos contorsionamos.

Semiloto Padmasana 03

Una vez alcanzada la postura de semiloto, nos colocamos en una posición de equilibrio, para lo cual nos apoyamos con las manos manteniendo la espalda en una postura lo mas recta posible y dejando caer nuestro peso sobre la pierna doblada debajo.

Un detalle a tener en cuenta es que los brazos y manos se pueden colocar en diversas posturas o mudras, en las cuales los dedos también desempeñan un papel muy importante en el equilibrio físico y mental, pero les pongo esta postura en su modo más simple. Más adelante, cuando trate el tema de las mudras profundizare en ese tema.

Mantenemos esta posición durante unos minutos, luego repetimos los pasos anteriores pero hacia el lado contrario, para conservar la simetría.

Entre los beneficios que aporta la asana de semiloto esta el hecho de que nos desarrolla la elasticidad de los músculos de las muslos y piernas en general. Nos estira los músculos de la espalda y nos fortalece las rodillas.

Se realiza un gran efecto antiestrés debido a que en nuestras rodillas se encuentran importantes centros de energía y de acumulación de estrés, sobre todo en aquellas personas con alto índice de peso corporal o que realizan labores de pie por mucho tiempo.

Esta postura es muy relajante además para las piernas y nos desarrolla el equilibrio y la armonía tanto física como mental.

Es muy importante la realización y el dominio de esta postura de semiloto, pues como su nombre lo indica es la etapa previa para posturas mas complejas como la del loto completo o padmasana también conocido como loto perfecto

Postura Loto Perfecto (PADMASANA) RSZ 01