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ASANA 21 Abrazando los pies por Dentro (Cangrejo)

abril 12, 2009

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Esta es otra típica asana de flexión, de esas que están orientadas a despertar nuestro cuerpo, a lograr que nuestra mente se libere de sus ataduras.

Esta Asana consiste básicamente en ponernos en cuclillas y literalmente abrazar nuestras piernas pero por la parte de adentro, imitando a un cangrejo.

Para realizar dicha asana primero nos ponemos de pie, relajamos nuestra mente, calmamos la respiración y colocamos los brazos a ambos lados del cuerpo. Con la mente serena nos ponemos en cuclillas, manteniendo los dos talones un poco separados al igual que las rodillas.

Una vez en cuclillas serenamos nuestra respiración y relajamos la espalda. Luego pasamos un brazo primero por dentro de una rodilla y la apoyamos en el suelo. Luego realizamos lo mismo con el otro brazo por dentro de la otra rodilla y apoyamos ambas en el suelo uniendo lo mas que podamos los talones

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Podemos inclinar la cabeza y pegarnos al piso lo más que podamos, lo cual incrementara los beneficios de la asana.

Permanecemos en dicha postura unos 10 segundos

Entre los beneficios que aporta dicha asana, esta la evidente flexibilización de nuestro cuerpo, al añadirnos soltura y desahogo. Con dicha Asana deshacemos paradigmas mentales que nos hayamos forjados sobre los que creemos que no podemos hacer ya con nuestro cuerpo. Con esta asana no solo se libera el cuerpo sino también la mente y nos abrirá las puertas para asanas más complejas.

Los músculos de la espalda se relajan y se estiran con el consiguiente efecto antiestrés. La zona abdominal se ve contraída al igual que la zona pulmonar. La respiración se ve disminuida y el aire de los pulmones se renueva luego de desmontar dicha postura. Se fortalecen los músculos de los brazos y antebrazos, así como la zona lumbar.

Estar en dicha postura “No natural” nos obliga a liberar nuestra mente, a la vez que potencia nuestro equilibrio al adoptar dicha postura tan desequilibrada en apariencia.

Para finalizar dicha asana, soltamos suavemente las manos, nos incorporamos y damos un ligero paseo alrededor, luego adoptamos la postura del cadáver